El peso invisible de algunos recuerdos

Hay cosas que uno cree que ya ha superado… hasta que un día, sin saber por qué, vuelven a doler. Puede ser una conversación del pasado, una mirada, una experiencia injusta, una pérdida. A veces ni siquiera es fácil de explicar. Solo sabes que eso sigue ahí, dentro, como una espina que no termina de salir.

Muchas personas vienen a consulta con ansiedad o tristeza sin motivo aparente. Pero cuando empezamos a hablar, tirando poquito a poco del hilo, aparece ese recuerdo que aún pesa. Que en su momento no pudiste digerir porque era demasiado, o porque simplemente hiciste lo que pudiste: seguir adelante, aguantar y no mirar atrás.

Pero el cuerpo y la mente no olvidan. Y lo que no se expresa, a veces, se queda en forma de bloqueo. Por eso, aunque haya pasado mucho tiempo, ese recuerdo puede seguir doliendo como si acabara de pasar.

La buena noticia es que ese dolor se puede trabajar. Que no tienes por qué cargar con él toda la vida.

En estos casos utilizo una herramienta que se llama EMDR. No hace falta que te aprendas el nombre técnico. No es nada raro ni complicado. Es una forma de ayudar al cerebro a “colocar” bien esos recuerdos que se quedaron atascados. Lo hacemos sin forzar, sin tener que contarlo todo si no quieres, y siempre a tu ritmo.

Durante las sesiones, traemos ese recuerdo mientras la mente se estimula de una forma concreta, normalmente con movimientos de ojos o sonidos alternos. Es como si ayudáramos a tu cabeza a ordenar algo que no pudo procesar bien en su momento. El recuerdo sigue ahí, pero deja de doler tanto.

Muchas personas me dicen después: “Ahora lo recuerdo, pero ya no me hace daño” o “sé que sigue estando pero ya no pesa”. Eso es lo que buscamos: que puedas mirar al pasado sin que te arrastre.

No hace falta que el recuerdo sea algo “grave” para que te afecte. A veces son cosas “pequeñas”: una frase, una discusión, una sensación de abandono. Todo eso también cuenta. También deja huella.

Y no, no eres débil por sentir que algo te supera. Hace falta mucha valentía para pedir ayuda. Por suerte, cada vez somos más los que estamos dejando atrás la idea de que solo los que están “muy mal” van al psicólogo. Cuidarse por dentro también es salud.

Si hay algo que te sigue pesando aunque haya pasado mucho tiempo… ten claro que sí, se puede soltar. Poco a poco. A tu ritmo. Con ayuda.

Ana Montalvo
Psicóloga General Sanitaria
a.montalvorodrigo@gmail.com
www.amrpsicologia.com

 

 

¡Sigue a la Revista Urban Style en Instagram y Facebook para no perderte nada!

 

Suscríbete a la newsletter

No te pierdas nada de los contenidos que publicamos a diario, ahora Urban Style en tu correo.

Echa un vistazo a

Laura Pascual Psicología: un lugar para crecer y encontrar tu equilibrio

Laura Pascual es una psicóloga sanitaria especialista en trastornos alimentarios. Su propósito es ofrecerte un …

Suscríbete GRATIS a la newsletter

No te pierdas nada de los contenidos que publicamos a diario, ahora Urban Style en tu correo.

No, gracias