Guiso de pollo y conejo con cebolla

El plato que te propongo este mes es tan sabroso como aromático…¿Te animas a prepararlo?

INGREDIENTES:

1 trasero de pollo campero troceado

Medio conejo troceado

2 o 3 cebollas cortadas en juliana

Ajos

Medio pimiento verde (opcional)

2 patatas

Un puñado de almendras crudas

Unos granos de pimienta negra

Sal

Laurel

Tomillo

Caldo de carne

Media copa de coñac

Medio vaso de vino blanco

Aceite de oliva

ELABORACIÓN:

Para empezar, salpimentaremos la carne, pondremos aceite en la cacerola y una vez caliente añadiremos unos dientes de ajo a fin de dar sabor al aceite. Cuando estén medio dorados añadiremos la carne (puede estar enharinada o no, a gusto del cocinero) y la doramos.

Una vez nos ha cogido color incorporamos el pimiento verde cortado en trozos pequeños y las cebollas cortadas en juliana, pondremos una pizca de sal a para que la cebolla vaya sudando, las bolitas de pimienta, así como las hojas de laurel y tomillo, y damos unas vueltas a todo. Dejamos unos 15 minutos y transcurrido este tiempo incorporamos el coñac y el vino blanco mientras vamos removiendo. Tras 15 minutos más o menos, añadiremos un poco de caldo de carne (si no tenemos no es problema, añadimos agua) y dejamos que siga cociendo a fuego lento otros 15 minutos más.

Mientras se va cocinando la carne, en una freidora freiremos unas patatas cortadas a dados, aunque este ingrediente es opcional.

Por otra parte, en un mortero pondremos las almendras crudas y unos dientes de ajo, picamos bien fino y reservamos. Llegados a este punto hay gente que prefiere añadir a la almendra y el ajo, el hígado del conejo que previamente habremos pasado también por la cacerola. Yo opino que si habéis cocinado la carne con el caldo no es necesario potenciar más el sabor. Si en lugar de caldo habéis cocinado con agua tal vez sí es aconsejable añadir el hígado, pero es una elección muy particular ya que hay comensales que prefieren que el sabor no sea tan potente.

Una vez tenemos el picadillo terminado lo incorporaremos al guiso, damos unas vueltas e incorporamos las patatas fritas, dejando que todos los ingredientes se integren, y pasados unos 10-15 minutos podremos apagar el fuego.

Recomiendo preparar este guiso de un día para otro, ya que cuando se calienta por segunda vez queda aún más sabroso. ¡Buen provecho y a disfrutar!

 

 

 

Pere Carbonell
Amante de la buena cocina y amigo de Urban Style

 

¡Sigue a la Revista Urban Style en Instagram y Facebook para no perderte nada

 

Suscríbete a la newsletter

No te pierdas nada de los contenidos que publicamos a diario, ahora Urban Style en tu correo.

Echa un vistazo a

Bodega Jean Leon: vinos con mucho glamour

Existen vinos históricos, y otros con una historia detrás que merece ser contada. Es el …

Suscríbete GRATIS a la newsletter

No te pierdas nada de los contenidos que publicamos a diario, ahora Urban Style en tu correo.

No, gracias