La vista es una parte fundamental para el desarrollo de los más pequeños, por eso, detectar posibles problemas visuales de forma precoz ayuda a solucionarlos o controlarlos más fácilmente. A continuación, te damos unas pautas para cuidar la salud visual de tus hijos.
- La primera revisión de oftalmología pediátrica se debe llevar a cabo cuanto antes. La primera visita puede hacerse a los 18 meses, y a partir de entonces, cada año. Una revisión temprana permite detectar patologías visuales y comprobar si hay alguna infección u otro problema. El estrabismo, la miopía o el ojo vago son algunos de los problemas visuales más frecuentes en los niños. En el caso del ojo vago, la edad máxima para controlarlo es hasta los ocho años…Por tanto, ¡no dejes de hacer a tus hijos revisiones visuales periódicas!

- Aunque parezca que un niño ve bien porque no se queja, ten en cuenta que tal vez aún no sabe cómo expresar que ve mal. Algunos síntomas a los que debes prestar atención para identificar un posible problema visual son mirar la televisión o leer desde muy cerca, poner los ojos bizcos con demasiada frecuencia, falta de atención y problemas de concentración, o una mala coordinación al realizar actividades como los deportes, que implican la visión y las manos o los pies.
- Hoy en día los niños están muy expuestos a exigencias visuales elevadas. Para ayudarles en su crecimiento, los pequeños de la casa deben tener buenos hábitos de salud visual. Una buena idea es llevar gafas con filtro de luz azul, incluso si el niño no tiene problemas visuales. De esta manera, tus hijos tendrán la vista protegida frente a las pantallas.
- Si su rendimiento escolar no es el adecuado, tal vez sea por un problema de salud visual. Ver la pizarra borrosa o no ser capaces de leer correctamente son factores que impiden su aprendizaje. Una revisión de la vista será clave para detectar posibles patologías y corregirlas.

- Es importante controlar el tiempo que pasan frente a las pantallas. Deben descansar de las pantallas siguiendo la regla 20-20-20. Cada 20 minutos, hay que desviar la mirada de la pantalla 20 segundos a 20 pies, que son unos seis metros. Además, ¿sabías que los niños expuestos a pantallas antes de los 3 años tienen más probabilidades de desarrollar miopía en edad preescolar?
- Cuida su alimentación. Una dieta rica en vitaminas y minerales hará que sus ojos puedan aprovechar los nutrientes, al igual que muchos órganos del cuerpo.
- Estudiar con buena iluminación es fundamental para que los niños no fuercen la vista.
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