Si eres amante del bacalao, esta receta te va a conquistar. Un plato sencillo, sabroso y lleno de contrastes, donde el sabor suave del bacalao se combina con una salsa de tomate casera y una capa de alioli gratinado que aporta ese toque dorado y cremoso al que es difícil resistirse. ¡Sin duda una receta para disfrutar hasta el último bocado!

INGREDIENTES:
2 lomos de bacalao fresco
1 cebolla mediana
7 tomates de pera medianos y maduros
2 patatas medianas
1 puñado de almendra cruda
3 dientes de ajo
Harina
1 vaso de café de vino blanco o, en su defecto, caldo de pescado
Pimentón
Pimienta
Aceite de oliva
Para elaborar el all i oli: 1 diente de ajo, unas gotas de vinagre, 1 huevo, sal, pimienta negra molida, 1 cucharadita de mostaza y aceite de girasol.

ELABORACIÓN
Aprovechando que estamos en época de tomates, ya que ahora están en su punto óptimo de maduración, podemos preparar una buena salsa con tomates frescos y maduros. Para ello empezaremos por quitar la parte superior de los tomates y, una vez retirada la parte del tallo, les daremos un hervor a fin de que sea fácil pelarlos. Después los hervimos, pelamos y reservamos.
A continuación, pelamos las patatas y las cortamos a rodajas tipo “panadera”, las salamos y las freímos. Una vez fritas las pondremos en el fondo de una fuente para horno.
Seguidamente tendremos preparada un sartén con aceite de oliva. Salamos y enharinamos los trozos de bacalao para luego freírlos. Particularmente me gusta dorar unos ajos antes de freír el pescado, pero debemos tener la precaución de que no se nos quemen, ya que de lo contrario dejarán un sabor rancio al aceite. Freímos los cortes de pescado e iremos retirando, dejándolos sobre papel absorbente para luego colocarlos en la fuente de horno sobre las patatas.

Cortamos la cebolla en “brunoise” (cortada a cuadritos), picaremos los tomates, revisamos la cantidad de aceite de la sartén y también que no nos haya quedado una gran cantidad de harina “refrita”. Si es así, colaremos y volveremos a poner el aceite en su cantidad justa en la sartén para comenzar con el sofrito de la salsa.
En un mortero picamos unas almendras crudas y unos dientes de ajo. Reservamos.
Picamos unos ajos, los doramos y, una vez dorados, añadimos la cebolla; salpimentamos y dejamos pochar. Cuando veamos que la cebolla se va transparentando ya podremos añadir los tomates que hemos picado o pasado por el “túrmix” y el vasito de vino blanco (o caldo de pescado). Salpimentamos, añadimos una pizca de pimentón dulce y dejamos que la salsa se vaya cuajando. Pasados unos 10 minutos ya podremos añadir la picada de almendra cruda y el ajo, y dejamos reducir unos 10 minutos más. Iremos comprobando el punto de sal y rectificamos si es necesario.
Una vez tengamos la salsa ya ligada la verteremos por encima del bacalao y pondremos la fuente en el horno a unos 180º durante unos 20 minutos. Iremos revisando frecuentemente.

Por otra parte, prepararemos un all i oli. 10 minutos antes de servir pondremos por encima de cada corte del bacalao una cucharada de all i oli para gratinarlo, ¡y listo!
Espero que os resulte interesante esta receta y os animéis a prepararla. ¡Buen provecho!

Pere Carbonell
Amante de la buena cocina y amigo de Urban Style
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