martes , 21 agosto 2018
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Que la dieta no te amargue las vacaciones

Estar a dieta y disfrutar de los placeres culinarios no tienen por qué ser dos cosas incompatibles. Si estás a plan y durante estas vacaciones no quieres tirar por la borda todo lo conseguido hasta ahora, toma nota de estos sencillos consejos.

Antes de salir a comer o cenar por ahí, engaña a tu estómago con un tentempié. Es recomendable tomar un snack antes de llegar al restaurante para ayudar al cuerpo a controlar el hambre y pedir con mesura (una pieza de fruta o un yogur griego sería suficiente). Además, así evitarás caer en las tentaciones más apetecibles y menos healthy que se acumulan en forma de kilos extra.

Elige bien los aperitivos. Di sí al jamón, los encurtidos, frutos secos, los boquerones en vinagre, las gambas, el salpicón de marisco, los mejillones o los berberechos. Huye de las patatas fritas, de los rebozados y los empanados. A la hora de la bebida mejor un tinto de verano (con casera, en lugar de limón), que una cerveza, ya que tiene menos calorías. Un zumo de tomate o agua con gas y una rodaja de limón son dos opciones saludables y muy refrescantes.

Primer plato. Intenta, en la medida de lo posible, que sea de verduras, a la plancha o cocidas; las ensaladas son una opción muy saludable. Además, el hecho de tener que masticar un rato hortalizas crudas lleva un trabajo gástrico importante que hace que se coma menos después; eso sí, ¡cuidado con el aliño!, es mejor que lo dosifiques tú mismo, puedes utilizar aceite de oliva virgen extra pero mejor una vinagreta ligerita o simplemente sal y limón.

Pescados o carnes para el segundo. Si estás en sitio de costa, aprovecha para pedirte un buen pescado a la parrilla, a la plancha o al horno, sin salsas que resulten pesadas y compliquen tu digestión. Si eres más de carne, opta por carnes magras pero con la misma elaboración (plancha, parrilla u horno). En cuanto a la guarnición, cambia las típicas patatas fritas, por verduras, ensalada o una patata asada.

¿Renunciar al postre? Lo más recomendable es elegir fruta de temporada o un sorbete de limón sin alcohol. Si eres un apasionado del dulce, y no sabes decir no, intenta compartir el postre con otros comensales.

¡Un consejo extra! come despacio, así disfrutarás más de la comida, te saciarás antes y tus digestiones serán más ligeras.

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