miércoles , 22 agosto 2018
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La primavera… no solo la sangre altera

La astenia o las alergias, no son los únicos problemas derivados de la llegada de la primavera. El hecho de que haya más horas de luz y los cambios de temperatura también afectan a nuestra piel, cabello y uñas.

La piel, la primera perjudicada

Cuando llega la primavera, la piel es, tal vez, el primer órgano en notarlo. “Hay que tener en cuenta que el paso del invierno a la primavera puede ser brusco y complicado para determinados tipos de piel, pasamos de la sequedad que provocaba el frío, a un ligero aumento de temperaturas que hace al mismo tiempo que aparezca más grasa, la cual la protege indudablemente pero también nos lleva a los típicos problemas de acné, o eczemas en caso de alergias” explica Joaquín Pinar, responsable en España de la firma suiza Wherteimar.

Pero no solo eso. En esta época del año la piel puede sufrir otras afecciones como la aparición de rosácea, irritaciones, dermatitis atópica, picazón o arañas vasculares por vasodilatación. Todo eso sumado al especial cuidado que debemos tener ante las primeras tomas de sol de la temporada.

Para ello, los expertos recomiendan usar desde ya mismo cremas con factor de protección solar para protegernos del sol. También es primordial una correcta exfoliación una vez a la semana con algún exfoliante de ácidos glicólico o málico que eliminen las células muertas de la epidermis, sobre todo en pies, rodillas, codos… Al margen de todo, los que padezcan este tipo de afecciones deberán usar cremas calmantes y emolinetes específicas.

El pelo,otro damnificado

Al igual que en otoño, en primavera la caída del pelo es mayor. Para frenar esta pérdida Paul Tudor, estilista profesional, recomienda no lavarse el cabello tan a menudo para no bloquear el folículo piloso, ni secarlo muy fuerte para evitar roturas capilares, entre muchas otras cosas que hacemos mal sin darnos cuenta.

También es muy importante elegir un buen champú: “Que no irrite, ni pique ni sea muy graso, todo en función a cómo sea nuestro pelo”. Además hace hincapié en la importancia de la alimentación: “Deberíamos aumentar en nuestras ingestas la cantidad de hierro, zinc, betacarotenos, grasas buenas omega-3 y vitaminas del grupo B, pues estimulan la raíz y fibra capilar”, asegura Paul.

Por último, los profesionales aconsejan, especialmente en este tiempo, no hacer un uso abusivo de planchas, extensiones o secadores a gran potencia.

Las uñas, las grandes olvidadas

Las uñas secas y quebradizas es uno de los mayores dolores de cabeza para muchas mujeres en primavera. La gran mayoría es consciente del efecto que el frío o el aumento de temperatura provoca en nuestras manos y pies, pero muchas veces ignora que las uñas sufren estos mismos efectos. Para paliarlo, y conseguir unas uñas sanas y fuertes, lo mejor es mantenerlas bien hidratadas y nutridas.

Maribí Arnedo, de la firma Bio Sculpture, recomienda la manteca de karité para su cuidado y subraya la importancia de llevar una dieta equilibrada para que no se quiebren: “Es imprescindible añadir en nuestra alimentación semillas, legumbres, frutos secos como nueces o pipas de calabaza, al igual que vegetales de hoja verde y cómo no, aceite de oliva virgen extra”.


Consejos para hacer frente a la astenia primaveral

  • Nada de autorecetarte suplementos vitamínicos. Energízate con los alimentos apropiados. La estación te ofrece, además, muchas posibilidades de ingerir productos de temporada muy sanos y que no te aportan calorías.
  • No olvides incluir en tu dieta productos que sean ricos en magnesio, un alimento anti-estrés. Será efectivo para acometer con energía las tareas y el trabajo cotidiano.
  • Súmale una hora extra al sueño. Réstale algo de tiempo al televisor y otras actividades sedentarias y apuesta por la almohada para un descanso regenerador.
  • Cuidado con tratar de quitarte esos kilos de más que te ha aportado el largo invierno en tan sólo unos días. No te desgastes. No es el momento. Recupera tu forma física comenzando con actividades ligeras: pasear, el yoga, la natación serían buenos ejemplos.
  • Trata de sacar tiempo y programa alguna actividad al aire libre. Pasea durante la hora de comer o antes de que se vaya el sol. Hemos pasado muchas horas en interior durante el invierno y ahora es el momento de aprovechar.
  • Cuidado con las dietas si te sientes cansado. Si estás realizando alguna sin supervisión médica, abandónala y consulta a tu médico. No añadas un desgaste extra e innecesario en un momento de desequilibrio.
  • Combate el cansancio con alimentos ricos en vitamina C y B.

 

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